sábado, 4 de septiembre de 2010


la maldicion de tener VAGINA ...


¿cuál es el comportamiento adecuado de una mujer soltera para que nadie la joda ni cuando está almorzando un viernes al mediodía?

¿En qué momento exacto de la vida una se convierte en una eterna proveedora de excusas para justificar su vida?

¿Por qué somos las solteras las que suscitamos las mayores suspicacias en torno a nuestra vida privada? Que yo sepa, los hombres no pasan por estos trances, y tanto a ellos como a ellas no les queda más que especular.


Una mujer que come sola es patética (seguro la dejaron plantada)

una mujer que sale con sus amigas está ruqueando o esperando ser “cazada” por algún codiciado soltero (no puede estar simplemente, divirtiéndose con sus patas)

una mujer sola en un bar es una zorra (no puede haber salido a tomarse un trago porque le dio la gana)

una chica que dice "me llega al pincho" es una maleducada (un hombre habla como le da la gana)

una mujer no puede estar tomando un café sola (seguro está deprimida)

una mujer no puede usar Converse (porque es una inmadura)

una mujer no puede tomar una buenas chelas en vez de traguitos de colores (porque es una vulgar) y, por último

una mujer no puede cuestionar mucho pero sí puede optar por el silencio de gheisha (porque "mujer que no es complicada, no es mujer").


Además, claro, envejecer está prohibido, sino, ¡oh, my god! qué esperanzas quedan de, al menos, aparentar ser una “tía rica” ante la imposibilidad de ser una “chibola rica”, de las que los hombres hablan (bueno, un amigo con el que discutía el tema me corrigió y tiene razón, no todos los hombres piensan con la “otra” cabeza), y otros, los “suertudos”, se enorgullecen como si estuvieran con la reencarnación de una Barbie (ojo, las barbies no piensan, ni hablan) si es que la tienen al lado, porque si no la tienen es solo una perra que no les hace caso.


¿De dónde creen que salen tantos personal trainners y esas dietas imposibles?, no todos nos preocupamos por nuestra salud o nos gusta hacer deporte

A veces pienso que debe ser bien complicado tener una familia, trabajo y a la vez hacer de todo para estar "regia" para el mundo, y de paso para tu marido (no sé por qué me imaginé a una mujer haciendo planchas mientras encera el piso de la cocina, en una especie de Karate Kid versión American´s Nex Top Model).


Pues sí, seguimos en estado de represión y muchas veces por nosotras mismas.

¿Creemos que necesitamos ser una chibola rica? Yo ya partí del casillero de las chibolas, y gracias a Dios, porque los 15, 16 , 17 18 etc no fueron nada agradables

(por lo menos, los míos) no fueron ni la mitad de divertidos, menos confusos y liberadores que los

veintes.

Y ¿rica? Una chela es rica, no una mujer.

Y la verdad, no me molesta esa palabrita que a muchas les fastidia: envejecer. Si no se han dado cuenta, envejecemos desde que tenemos un día de vida y ese proceso natural de la vida no lo para ni el doctor Morillas, ni un entrenador musculoso, ni comer dos gramos de queso ricotta al día.

Lo que sí nos hace sentirnos viejas y en algunos casos, serlo, son las percepciones ajenas, estúpidas, machistas y sin ningún fundamento de nuestro estrecho entorno.


Y por si acaso, esto no lo escribió una “cincuentona amargada” ,con los achaques de la menospausia a la orden del dia, sino una mujer común y corriente que se niega a ser reducida a un estereotipo, ni a ser encasillada en un molde de torta sin calorías que, para colmo, debería seguir un manual de instrucciones para quedar bien ante los ojos de la hipocresía (esa que no tiene sexo) y ser una "lady” (¡puaj! cómo detesto esa palabrita).


¿Saben qué? Ustedes, los que se burlan, los que señalan con el dedo mejor consíganse a una mujer robot, perdón, chibola robot o si prefieren, una de plástico.
Ahora sí, me pueden quemar en la hoguera.


Sola y bien contenta de haber nacido mujer, no necesito ser hombre para "tener huevos".

¿ I N - F I - E L ? TU MAY !


Después de una agotadora y ofuscada conversación con un amigo, entre todos los temas que tocamos nos desviamos hacia la infidelidad (música de miedo),
Me conto de sus tantas infidelidades, que hace poco había chateado con su ex que se fue de viaje ya hace mucho y le había contado, todas las veces que habido sido infiel.


Yo con el pecho hinchado de orgullo respondí ¡YO NO HE SIDO INFIEL!.- aunque paresca anticuado y fuera de lugar yo si me enamoro, después que termino nuestro “ameno” debate sobre la infidelidad (nuevamente música de miedo) la rabia se quedó dentro.
¿Qué diablos se había creído este pata mío, ahora seudoamigo, para juzgarme, y peor aún, para etiquetarme como una persona de doble discurso, es decir, una especie de monja con hilo dental atigrado debajo de la sotana?, o ¿la verdad es que soy tan alien como un habitante de Plutón para creer que algo tan “pasado de moda” como la fidelidad es indispensable para una relación de a dos?, ¿he estado equivocada todo este tiempo terminando relaciones o condenando como a hijos de puta en primer grado a todos los infractores de la ley de la monogamia con los que me he cruzado, en vez de aceptar que esa es la naturaleza humana y punto?

Conozco a parejas que eventualmente se son infieles, conozco a mujeres infieles, a hombres infieles.
También sé de aquellas que saben que les ponen los cuernos y se hacen las locas y aquellos que las recompensan con hijos, y muchas otras ellas que son infieles pero sin que nadie, ni ellos, se den cuenta. También sé de parejas y sus relaciones abiertas que hablan sin ningún tapujo de ellas. ¿Razones, motivos, explicaciones? Nadie sabe lo que pasa tras las puertas

Una compañera de trabajo piensa que si su novio se masturba le está siendo infiel y se lo ha prohibido (¿lo cumplirá?) y un ex novio considera que la infidelidad solo consiste en tener relaciones sexuales propiamente dichas con otra, mientras se revuelca, besa, agarra contra la pared y le mete mano a cuantas le viene en gana.

Sin embargo, también sé de parejas que se son fieles; son pocas, debo admitirlo, pero no soy una niña de secundaria que quiere copiar el modelo de Trapper Keeper de la chica popular del colegio, la (in)fidelidad es cuestión de cada uno. Es, como el amor, una decisión. Solo, uno vive según sus propias reglas, acompañado, ya es otra cosa mariposa.

Sin embargo, aunque sigo pensando que toda persona es libre de decidir llevar la vida que mejor le parezca, y cuando uno está en pareja las reglas tienen que ser acordadas por ambas partes, habría que tomar en cuenta que cuando de las emociones que llevamos dentro se trata, y las estamos poniendo sobre la mesa de juego debemos ser capaces –o pensar cuánto podemos serlo-- de soportar las consecuencias. Jugar con las emociones propias y ajenas es jugar con fuego.


No he terminado de vivir, siempre digo eso, por lo mismo, no sé cuanto voy a cambiar ni en cuánto más me voy a equivocar; pero hoy puedo decir que soy y seré fiel, y exigiré lo mismo de mi compañero de andanza, qué importa que cuando me mire al otro lado del espejo vea a un peluche de cabeza gigante y lazo rosado en la oreja, con el que jugaba de niña, llamado Hello Kitty.

¿No quieres estar conmigo? Bueno, para mí ya no existes. Así funciona ahora


Hay algo que nunca he entendido y es algo más común de lo que pensaba: cuando ya están refundidos en el olvido, enterrados en el pasado, a kilómetros luz lejos de nuestra mente, ¿por qué reaparecen los ex?

¿Existe algún componente genético que fuerza a los ex a hacer --de un modo irrefrenable, intempestivo y sin ningún permiso (ni aviso)-- una reaparición en la vida de alguien, vida de la que, por supuesto, ya no son parte, o peor aún, vida de quien enviaron un tiempo atrás directo a las garras de la sinrazón?

Creo que todo tiene que ver con que tipo de ex son.
Para mí, la tipología se divide en dos.
El primero es el de los ex, punto. Son seres inofensivos. De ellos solo queda un recuerdo borroso, hasta quizás amable; de lo contrario, permanecen en nuestra vida porque nosotros así lo queremos, amigos o no, no nos mueven ni un pelo.

El segundo es el que es para mí el más peligroso y no solo por el ex en sí, sino porque nosotros como contraparte estamos más que dispuestas a seguirles el juego. Felices o no, ahí estamos tatareando el hit de Soda Stereo: “… seremos cómplices los dos”.

Así va el tango. La historia es la siguiente y siempre es la misma.
Suena el celular y escuchas a tu mejor amiga diciendo que tu ex quizás caiga en la misma fiesta a la que ustedes irán esa noche de viernes.
Tú respondes casi en medio de un forzado bostezo: “y a mí que me importa”. ¿Qué haces un segundo después? Sales disparada a tu peluquería de siempre.
Pides que te peinen y que con la otra mano te hagan una manicure-pedicure de emergencia y una depilación con cera, solo por si acaso (axilas, media pierna y bueno, el área del bikini, también).
Llegas al lugar con plumas y lentejuelas.
Tomas un trago de tu copa y gritas por encima de la música: “¡ese pata ya fue hace años!”. Sí, seguro. Entra X. Tardas 3.5 minutos haciendo que no lo ves. Los siguientes 2.5 minutos los dedicas a echar otra capa de brillo en tu ya resplandeciente boca y los 1.5 restantes los gastas coqueteando con el primer chico que se te cruce, solo para demostrarle al recién llegado qué pedazo de bomba sexy eres.
Finalmente, te acercas a él (si él no lo hace primero esperas diez minutos enteritos) y le dices la frase que has ensayado tres mil quinientas veces frente al espejo desde que te dejó hace seis meses: “hola X, ¿cómo estás?”
Después de tres tequilas, un par de miradas y una secreta declaración a tus amigas en el baño de damas en calidad de primicia:
“todavía se muere por mí el huevón”, te vas la mano del mismo hombre que te mando directo a terapia y a vivir amarrada a una relación eterna con el Prozac, directo a su departamento.


Pero ¿quién es él y por qué tiene tanto poder sobre ti? Simple. Si muchas mujeres han tenido un novio a quien consideran como “el” chico de sus vidas, a ti el tuyo te dejó un poco traumatizada y con serias dudas acerca de tu estabilidad emocional. Probablemente, cuando lo conociste él también estaba babeando por ti.
Te mandaba correos ingeniosos al trabajo que te hacían sonreír con cara de tonta frente a la pantalla, te llamaba apenas algo gracioso le pasaba y te llevaba a cenar a restaurantes donde pasaban horas contándose sus respectivas vidas. Seguro por el día de San Valentín te mandaba rosas, chocolates y te preguntaba si querías ir al cine en el que daban esa película de “chicas” que te morías por ver.
Para tu cumpleaños es más que seguro que te regaló ese collar que hasta ahora usas con un corazoncito y su nombre grabado en él.
También te debe haber llevado al cumpleaños número ochenta de su abuelita y presentado orgulloso a sus parientes y/o sus (aburridos) compañeros de trabajo.
Estás tan segura de que lo suyo va en serio que te quedas cojuda cuando de la nada él atraviesa una extraña metamorfosis.
Pasa de ser el Sr. Tú-eres-el-amor-de-mi-vida para convertirse en el Sr. No-estoy-listo-para-estar-con-una-sola-persona.
Pero claro, quiere seguir siendo tu amigo.



PUES JODETE.


¿No quieres estar conmigo? Bueno, para mí ya no existes.
Así funciona ahora para mí el paso siguiente al abandono, el rechazo, la crueldad, la deshonestidad.
Podría decir en mi defensa que he llegado a ser “amiga” de algún ex, pero sería una mentira.
Soy amiga de las personas con las que quizás tuve algo que por a, b o c no funcionó y resulta que son tan buenas personas que quiero tenerlas en mi vida, pero lo que no puedo hacer es dejar que un chico se vaya vivito y coleando, con una orden de “perdón para siempre y seré tu amiga hasta el final”, después de meterme una patada en la cara. Ya no

miércoles, 9 de junio de 2010

Prueba de confianza


Después de un agotador día de clases llegue a mi casa teniendo en mente que el seguiría bloqueado del MSN .
¡Dios! Ella es su amiga y esta conectada.
Qué hago? , Que carajo hago? – sentí que me estaba estresando sola y frustrándome sobre un tema que ni siquiera tenía vuelta alguna, valla lo hice lo admití de nuevo.
Luego de publicar otra crónica le comente a su amiga que ya la había terminado; ella una de fans mas acérrimas del blog no dudo en leerla.

De pronto transcurrió un pequeño lapso y ella comenzó a pedirme consejos de amor etc. de cosas a contarme sus problemas.
En menos de 3 segundos comencé a aconsejar dio el agradecimiento del caso y me di cuenta ..
Karla porque eres tan buena para aconsejar y subirle el animo a todos, sin embrago cuando se trata de ti eres un cero a la izquierda y te ahogas cada vez mas.
Ella pasaba por el tan el tema “brindar amor más que el otro”- esperen ese tema yo lo conozco- es mas hace poco he pasado por el-
Dar mucho amor y recibir solo agradecimiento... Siempre tuve muy claro que son diferentes caracteres y que no todas tenemos la misma intensidad para amar.
¿Acaso cuando amas mucho ahogas?
DEBO APRENDER:
· Que enamorarme no es obsesionarme ni irme a los extremos.
· Que no debo poner toda la motivación de mi vida en una persona.
· Que si pretendo tener una relación de adulto, debo comportarme como tal.
· Que no es bueno sobrevalorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos, y no debo esperar de mi pareja más de lo que puedo esperar de un ser humano.
· Que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique irrespetar a quien esté conmigo.


DEBO ACEPTAR:
· Que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro se mueve y no como a mí me de la gana.
· Si éste me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar agradecido y no lamentándome por todo lo que no pude hacer.
· Que alrededor del amor, la sociedad ha creado muchas cosas que son creencias para todos, pero resulta que al vivirlas son un fraude.
· Por eso debo afrontar la cara a la verdad de la relación objetivamente y no continuar una relación por una falsa comodidad o por miedo al dolor.
· Si la vida me demuestra que aquello en lo que puse mi corazón es una mentira, debo aceptarlo; llorando, desahogándome y renaciendo como la nueva persona que seré.


DEBO ENTENDER:
· Que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiado.
· Que la comodidad que me brinda la rutina es falsa porque la vida está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural que se maneja en la vida cotidiana.



DEBO ACEPTAR:
· Que en el amor, como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, esto te produce miedo y lo único que hace es dificultar más las cosas.
· Que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto para brincar.


DEBO RECORDAR:
Que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina; por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y
RECORDAR...
· Que la impaciencia es producto de un impulso emocional que tal vez pronto pasará.
· Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo.
· Que la presión se puede convertir en acciones irrespetuosas.
· Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influido por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, va mi impulso, mi compulsión, y podría hacer algo de lo que me arrepienta.


DEBO TENER PRESENTE:
· Que el sentir algo hoy, no implica que lo sienta mañana, y así como me permito disfrutar, también debo permitirme llorar, ya que el dolor es parte de la vida, al igual que el placer.


DEBO MEJORAR MI AUTOESTIMA:
Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciado, humillado o rechazado.
Para no ser tan sensible al abandono.
Para que no hiera mi ego.
Para no terminar creyendo que me dejaron por feo o por tonto.
Para poder aceptar que simplemente funcionó el tiempo que tuvo que funcionar.
Para no arrastrarme poniéndome de alfombra a los pies de nadie.

DEBO ACEPTAR:
Que a quien le agrado hoy, no es seguro que le agrade mañana.
Y eso no tiene por qué ofenderme...
-Si acepto que a veces las personas no pueden dar más, ni yo mismo.
-Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo
y a que yo no le guste.
Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mí no me satisfagan.

DEBO APRENDER:
A NO SER POSESIVO.
El que alguien se vaya no es perder una pertenencia que me gustaba mucho.
Mi pareja no es mía, es prestada, y "su dueño" tiene derecho a llevárselo cuando desee.
Y aunque "ser dueño" de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión.


Aunque crea que es mía, no lo es, por lo tanto no puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo.

No puedo esperar que haga sólo lo que yo desee.
No puedo controlarle, manipularle, adueñarme de ella, ni controlar su destino.
No debo reclamarle a la vida porque me quitó lo que me prestó.
Pero sobre todo... DEBO APRENDER... QUE NUNCA DEJARÉ DE APRENDER, y mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir
Todo esto tiene que ver con la confianza, seguridad, bienestar, autoestima y sobre todo con buenos pensamientos en ti.


En mi caso no siupe como manejarlo y el asunto de me fue de las manos, excuse a la falta de una relación anterior.

¡ME VOLVI UN MOSTRO! No entiendo porque la compañía de sms por internet no me demando por tantos mandados.
¡ESTABA PSICOTICA!, más aun cuando no eran respondidos.
Los cambios provienen de una aceptación previa y lo acepto, se que genero en mi desconfianza y ahogue al amor.
Moraleja: aunque te mueras de celos no los demuestres, muéstrale confianza y es mejor hablar que actuar.
Para que mentir quisiera recuperar esos momentos gratos donde solo quería estar con el y me valía madre el tiempo, ese momento donde solo éramos el y yo.
¡BASTAAAA!
No se apresuren no sean como Karla Delgado no se vayan del nivel 1 al 5, no pienses que por palabras bonitas y los apresurados “te Amo” te casaras y vivirás como blanca nieves y el príncipe azul.

lunes, 7 de junio de 2010

EL SE LO PERDIO ...


Después de la tempestad viene la calma
- ¿así dicen algunos no?
Levantándome y creyendo que había sido un sueño, me di cuenta que no lo fu.
Mi buena amiga me esperaba en una esquina, aquella con la que viví alegrías, penas, sorpresas y demás sentimientos – mi computadora.

La encendí y de pronto comenzaron a venir a mi mente recuerdos creidos olvidados acompañados por algunas lagrimas.

Hice un resumen mental de mis relaciones anteriores. Saque conclusiones y le busque lo positivo- ¿lo positivo a eso? – pues si – le halle lo positivo
Recordé las condiciones y los porqués habíamos terminado.


- ¿pueden creerlo?- pueden creer que encontré hasta la forma de lidiar con esto.
Comenzaremos a rescatar episodios de las relaciones, este será el ranking “mis 3 mayores lecciones”
1 un hombre que me enseño a ser cautelosa, precavida y siempre tener el bichito de la desconfianza en mi.
Alguien que hizo que mi autoestima crezca y no pretender confundir “amor” con “malos tratos” e “infidelidad”.
No permitirme a mi misma engañarme diciéndome: “pero tiene bastante tiempo conmigo, no creo que me cambie”; la peor estupidez del mundo, por que alguien desea te cambia en menos de 2 segundos.


Me ayudo a conocer a mucha gente no exactamente de mi mismo entorno pero que de modo aun son parte de mi circulo amical, me enseño a no justificar golpes con un :”es que yo lo saque de quicio”

Me enseño a no creer que el tiempo que perdures con alguien, hará esa relación eterna, gracias por enseñarme a manejar a mi amiga la depresión.


2 de el tendría que decir tantas cosas, me volví espía secreta del facebook.
Descubrí que facebook es el tercero entre tu pareja y tu; aprendí a controlar mis hormonas, el no solo pretender que por que una persona se comporta como un caballero a primera vista era así para siempre.

Gracias 2 por ti ahora la confianza con mi mama es mejor y podemos conversar de amor como una verdadera madre e hija.
Uff tengo tantas cosas que agradecerte.
También me enseñaste a usar siempre métodos anticonceptivos, tu fuiste el pilar de mis enseñanzas pre y post novios.
Aprendí que las escusas telefónicas diciendote "sorry el trabajo me tiene saturado" NO JUSTIFICA NADA.

Gracias por enseñarme a pedir perdón y de verdad sentirlo.
Gracias por hacerme entender que el sexo rápido en una relación es la peor arma de combate, gracias p.m por ti, ahora aguanto más.


la más resiente ruptura 3 ¿que te podría agradecer?, me enseño a ser mas precavida y entregar el amor en medida que te lo brindan,
A nunca mutilarte y creer que por que harás algo, la otra parte se molestara, así que atinas a mejor no hacer nada y sentarte en tus laureles.


A nunca poner como prioridad a alguien de quien no estés completamente segura, gracias me ayudaste a recordar que las relaciones que comienza de a pocos son las mejores.

Me enseñaste a que antes de comenzar una relación tener muy en cuenta el pasado.

Me enseñaste a que ¡yo puedo si quiero tener una relación seria!
Aprendí a no confiar tanto en las personas y descubrí que mi hermana puede sacarme una sonrisa y hacer que me sienta la persona mas linda del mundo.


Aprendí a ser buena, mas no ESTUPIDA. Ahora también se que a una persona tan desleal no la quiero ni como amigo.

Gracias chicos se que por ustedes estoy a unos cuantos pasos de encontrar la verdadera felicidad.

Ahora se que : “una patada en el trasero, implica un paso hacia delante”
¿mi forma de lidiar con esto?
Practico, saca lo positivo de todo, aunque muchas veces tenga casi todo de negativo; tenemos que aprender a lidiar con lo negativo y positivo de la vida, con los fracasos y aciertos que la atribuyen.


Al releer esta crónica y reírme como una chancha y recordar que después de cada ruptura yo no seria capaz de buscarle nada bueno, recordé ciertas frases de mi tan querida profesora.

“Dios no hace basura”
“la buena autoestima depende de la madurez”
“si no tomas nada en serio, no esperes que lo hagan contigo”
“nadie da lo que tiene, nunca esperes lo mismo que das”
“no pidas personas buenas en tu vida si eres un miserable”


Brinda amor tal como sea recibido, ojo no se llama egoísmo, suena mas bonito ser precavido.
“El que se va sin que lo boten regresa sin que lo llamen”
¡Dios niñas! No crean que el mundo esta en contra de ustedes diciéndose que todo te recuerda a el, ¡NO!, nada te hace recordar a el, tu misma te martirizas
No se lamenten por no haber encontrado el amor, el amor no se busca el solo te encuentra en donde menos creas.


Sal con tus amigas diviértete desahógate y no pienses mal en el asunto, por que simplemente la perjudicada eres tu, por que el individuo esta mas tranquilo y sin el menor remordimiento.
“No tengan enamorados estorbos”, aquellos que no las llaman, no las buscan y ustedes se frustran pensando en el todo el día y no dejándose de preguntar por que me hace eso, para tu pregunta la respuesta es simple POR QUE NO TE QUIERE.


Y no lo justifiques con su trabajo, estudios etc., porque un mensaje o una llamada diciéndote “te amo” no te quitan menos de un minuto.

“el miedo a la soledad te hace hacer estupideces”, carajo donde esta eso que se llama dignidad?
“ningún imbécil te puede hacer sentir mal” lo descubro hace poco, junto con el “la pena dura un día”.
Todo es práctico, no fácil- pero practico, esta en ti si quieres desacerté de todo, levantarte y seguir con tu vida.


“ni el luto dura toda la vida”
No caigan en la dependencia afectiva, si no te quieres tu, quien te va querer?
Perder a alguien no es el fin, al contraria es el comienzo a algo nuevo pero con mayor cautela.
Mírate al espejo y dilo


“ EL SE LO PERDIO”

Aunque mueras por el, no se lo demuestres vales mucho para dejar de lado tu dignidad.

domingo, 6 de junio de 2010

En busca del olvido


Digamos que no he sido la novia excepcional ni mucho menos la novia comprensiva.
En todas mis relaciones siempre estuve en el “ojo de la tormenta” por una u otra cosa.
Ayer buscando un recibo de arriba para abajo, halle unas cartas de mi ex, en donde escribía cuanto me amaba y que fue la alegría más grande de su vida conocerme, gracias dios por ponerme en su camino e infinidad de cursilerías mas.

Por cierto mil tonterías porque se acabo
De pronto comenzaron a procesar los recuerdos en mi mente.

Y recordé como me sentía con cada relación “echada al olvido” , como dice mi amigo tony rosado.
Siempre me decía a mi misma
-carajo,¿ Porque siempre me pasa esto a mi?
Y me dije ..
Dios llegue a culparme , creí que por mi culpa se había acabado todo
¡Malditas inseguridas!
El pasado. ¿Quién puede quitárselo de encima? Que yo sepa, solo en las películas uno puede borrarlo de su mente si así lo desea. Ojalá así funcionara la realidad. Todo sería mucho más fácil. Nos podríamos cruzar todos los días con ese ex que nos hizo la vida a cuadritos y nos pasaríamos de largo sin inmutarnos, no necesitaríamos tiempo, ni terapia, ni amigos en esta dolorosa etapa en la que volvemos a estar solos, después que esa relación no funcionó. Pero, piña. No se puede. Y algunos, por masoquistas, tercos o porque aún guardamos esa ilusa esperanza de que él o ella volverá, nos negamos a dejar de mirar por el espejo retrovisor de nuestras vidas.
¿Y saben cuál es la peor parte? Que la culpa la tenemos nosotros mismos.


Nunca se sabe en qué momento se aparecen y menos, cuándo se van. Lo bueno es que a esos, a los que yo había llamado con una lista de tontas canciones, ya los olvidé. Ya no los necesito. No los amo más. No los volvería a tener a mi lado, ni compartiría con ellos un viaje, un bar, mi cama, mi cuerpo. Me olvidé de mencionar a mi corazón, aunque no creo que le importe mucho. Porque ya no vive quizás allí, donde suena esa música en la que se cuelan risas, gemidos, susurros, promesas, miradas, besos. Amor.
Mi corazón está conmigo. Tiempo presente. El pasado está por allá, lejos, haciendo su vida seguro. Imposible olvidarlo del todo, claro, en algún rincón hay que meterlo; pero sé ahora que también es imposible convivir con él. ¿No es suficiente carga lo que vivimos a diario para acumular mochilas pasadas y pesadas sobre nuestros hombros?
Y ya basta de culparlos a ellos, a los que nos dejaron, a los que nosotros dejamos. Ellos ya no están, no tienen nada que ver con que nos guste anclarnos o no podamos despegarnos de ese tiempo extra dentro de lo que ya pasó y no volverá.


Ya sé lo que nos gusta renegar, lamentarnos y meternos látigo con el “ojalá nunca hubiera conocido a fulanito”, “quisiera poder retroceder el tiempo” (esa es mía, todo un clásico), o “¿por qué me enamoré de menganita?". Bueno, porque la vida no está hecha de patrones, no es una línea recta, porque eso de la mala suerte en el amor se lo inventó alguien que jugaba bien a las cartas. En el amor no hay reglas, instrucciones ni estrategias. Estamos llenos de malas experiencias, eso sí, de ilusiones a destiempo, de encuentros fatídicos, de absurdas coincidencias, de errores feroces, de personas equivocadas. No podemos pretender vivir el cuento de hadas porque no es real. La vida no es ni será perfecta, el amor tampoco. Y quizás, por mucho que lo quiera creer, no duren para siempre.


Sin embargo, la aceptación, con lo que cuesta, es solo el primer paso, pero muy necesario para poder pasar al siguiente: ya no volverá. ¿Duele? Claro, es un baldazo de agua fría ahora que las calles se llenan de neblina. Pero le cambio a cualquiera ese dolor por una negación que dure mil años. Ya se terminó hace rato. Game over. Pasemos a otro tema. Ya estuvo bueno. The end.
Y ahora ¿qué?, se preguntarán ustedes como yo me lo he preguntado muchas veces. Pues no queda otra que tirarnos de cabeza de nuevo a nuestras vidas. ¿Acaso están tan vacías que nos vamos a meter un clavado mortal? No lo creo. Hay chamba por hacer. Así sintamos la inseguridad de un equilibrista inexperto, ese vértigo vale la pena.


Nuestra piscina está llena de otras cosas, que pueden no ser amor, pero que están ahí, esperándonos. Estar solo requiere un poco de valentía, así sintamos que nos vamos en picada de vez en cuando, porque es una lástima pero hasta ahora no están a la venta en los supermercados las recetas mágicas para ser feliz, pócimas milagrosas para tener lo que siempre soñamos o las bolas de cristal que predicen el futuro que queremos.


Solo hay tiempo. Nuestro tiempo. Tenemos dos opciones, mejor dicho tres. Uno. Nos sentamos a esperar que pase algo. ¿Qué cosa? no lo sé. Cuando me he sentado a esperar, solo ha pasado el camión de basura de las tres de la mañana. Dos. Nos levantamos de una, retomamos el camino donde lo dejamos y comenzamos a alejarnos de la parte del pasado que nos hace daño. Tres. Tomamos el camino corto, el que le saca la vuelta a la soledad, y buscamos un clavo que saque al que tenemos clavado. La cena está servida, escoja usted su plato de fondo.
Nadie es un cuadernito en blanco. Somos seres humanos, no un triple raya marca Loro. Sin embargo, podemos cerrar ese viejo álbum de fotos de una buena vez y comprar uno nuevo, o tirarle la puerta en la cara al pasado y gritarle que no la vas a volver a abrir, por lo menos en un buen tiempo. Lo que yo hice fue borrar las canciones de mi computadora y seguir.




Histericamente Celosa ??


desde mi padre hasta mi último novio, han negado hasta el cansancio. Ni uno, jamás, ni una sola vez, ha admitido sentir o haber sentido celos.


Es más, cuando alguien les toca el tema son muy hábiles para voltear la tortilla y decir que ellas/nosotras somos las coquetas que los provocamos o que tal o cuál es un pendejito queriendo dárselas de vivito, pero de ahí a admitir que sienten celos, nunca, jamás de los jamases, never, primero-me-muero-antes-que-admitirlo.

Los celos no son para ellos, por favor. Los celos los sienten las chicas histéricas, inseguras, locas y/o complicadas que no confían en sus novios, las mismas que están tan loquitas por ellos que les gusta hacer escándalos en público, las que les clavan las uñas en el pantalón cuando coquetean con otra, las que desconfían hasta de sus mejores amigas y hermanas. La verdad es que esto puede ser cierto en algunos casos, no lo niego, pero que también se da en los hombres es un hecho.

Los celos son unisex. Dependen del carácter de la persona.

jamás han faltado las típicas marcadas de territorio (¿en qué momento pasamos a ser propiedad de alguien?, no lo sé), las llamadas de madrugada para “chequear” que estás en casa y no poniéndole los cuernos con algún amante imaginario, las agarradas de mano que impiden que la sangre circule normalmente cuando hay peligro a la vista: otro chico o las patrullas nocturnas con el cuento de “te extrañaba” que no es otra cosa que la careta de: quería ver que solo durmieras con tu almohada.

En fin, podría seguir. Pero el punto es que todas las veces que les pregunté por qué sentían celos, todos lo negaron con la misma cara de “¿celoso yo?, estás loca”.

¿Por qué? Quizás porque les moleste caer en el ridículo social de mostrarse débiles o inseguros de su pareja, quizás por no poder expresar sus sentimientos a sus anchas por ser considerados una señal de debilidad, quizás por ser considerados objeto de burla de sus amigotes por tener emociones habitualmente adjudicados a las mujeres, quizás por hacer notar la desigualdad existente dentro de la pareja donde dominante y dominado pasa a ser dominante y pisado.


Una mujer pisada es sumisa, un hombre pisado es un baboso, un pusilánime sin huevos que no merece pertenecer al clan de la hombría, justo ahora, en tiempos los que el hombre es el parangón de la fuerza y el macho, macho, man.

cuando crusas la delgada línea que existe entre los celos normales, que hasta resultan un plus para la relación porque de alguna manera le haces saber a tu pareja que es atractiva y que te importa, y los celos disparatados que exaltan la imaginación creando ridículas fantasías que lo único que logran es ahuyentar o amedrentar a quien tienes al lado. Y acá si existe un factor de peligro. Estos celos no solo son autodestructivos, sino que llevan al truculento terreno del maltrato.

Sí, soy celosa, pero felizmente tengo una sola identidad. Para dobles identidades están los superhéroes y sus archienemigos (y cierto tipo de seres humanos celosos). Si siempre nos estamos cuidando de algo, yo no quiero cometer cualquier exceso futuro que pueda dañar a terceros y de paso, a mí misma.

miércoles, 2 de junio de 2010

soy yo y que ?


No he matado a nadie en toda mi vida, nunca me metí con el novio de ninguna de mis hermanas ni amigas, ni le hice daño a ningún animal inocente.

Le saqué la vuelta mi novio de la universidad en un arranque de celos, pero eso me lo puede reprochar solo él (y yo ya me autoflagelé bastante a mí misma en su momento), pero tampoco es para tanto, ¿no? No he pasado por Santa Mónica ni por ningún burdel; tampoco he salido de ningún convento o claustro.

No soy una cualquiera ni soy una santa. Soy una mujer común y silvestre.
¿No merezco acaso el trato de cualquier mujer soltera, casada, viuda o divorciada? A lo más robé un llavero un parsillo de artes cuando era chica, he dormido más de doce horas varias veces pero jamás le he hecho brujería nadie ni le he deseado el mal a algún cruel novio que me las hizo pasar canutas.
Eso sí, he sucumbido a la cochina lujuria sin ningún pudor, alguna vez, pero soltera, ya mayorcita y muy consciente con y sin novio. ¿Los cucufatos me van a condenar por disfrutar de mi soltería? Si fuera así, solo por darles la contra, la hubiera disfrutado más. El único trío que tengo en mi haber es el de la empresa de cable, teléfono e Internet.

soy soltera por que asi lo quize


Soy soltera porque si no lo fuera, en este momento ya habría firmado los papeles de más de un divorcio, pongo mis manos al fuego por ello. Prefiero no haber pasado por municipalidades ni altares con hombres equivocados y permanecer soltera, aunque ahora resulta que tiene más “status” ser una chica divorciada, que una mujer que nunca se ha casado.

¿Por qué? Porque a una divorciada alguien la quiso, fue la elegida de alguien, un hombre la amó alguna vez. Bueno, he de decir en este punto que a mí me quisieron, amaron y eligieron. La cuestión es que yo quise y amé también, pero elegí no dar el paso siguiente y rechazar esos dos anillos de compromiso. Una vez le rompí el corazón a alguien y la otra me lo rompí yo misma, pero hoy lo agradezco.

Me felicito frente al espejo porque la presión mía y ajena no venció al valor que le puse a mi amor, ni el precio con el que etiqueté a mi futuro.

Me negué a ser una novia de mentira, tambaleándose en un matrimonio que sabía (o tenía serias dudas) que no duraría “toda la vida”. Ahora soy una mujer soltera de verdad, y no me arrepiento. Volvería a hacerlo.

Me gusta ser soltera porque aún ansío una familia, pero no la que imaginaba en mi mente adolescente cuando veía “Candy, Candy” y a los Ingalls, sino desde la madurez de estos años.

Si me hubiera casado, ahora tendría un hijo al que de seguro adoraría, pero que me mantendría unida por la eternidad a un hombre que en otra situación no quisiéramos ver ni en pintura.

Valientes aquellas madres que crecen con sus hijos, solas. Yo no sé si sería capaz. Sin embargo, el pensar que aún tengo la chance de pensarlo mejor, de elegir el momento, de tomar una mejor decisión, me alienta. Así nada asegure que todo saldrá bien, me gusta no “haber tenido un hijo por tenerlo”.

Me gusta seguir soltera sin casi haberme dado cuenta. No me lo propuse, pero sí me rebelé a seguir, cual borreguito, todas las razones establecidas por imposición familiar, una infancia estricta y católica (sigo siendo católica, pero hace rato que no soy una niña), los planes de los padres, las esperanzas de las abuelas, los deseos de los amigos. Discúlpenme por decepcionarlos. Soy la persona que soy, no he dejado de serlo. Soy yo, ni más ni menos, aunque permanezca soltera para pesar de muchos. Soy el bicho raro de mi familia, la mayor, la “dizque” excéntrica, el rompecabezas por descifrar, el dolor de cabeza de mis padres, la que --según otros-- prefiere ir salir con sus amigos que cambiar pañales, la que tuvo que darles el primer nieto, la que muchas mujeres (y hombres) no entienden: ¿cómo puede alguien preferir la soltería? No me negué al matrimonio señoras, me negué a casarme porque fuese “mi deber” hacerlo.

Muchas veces he escuchado que pertenezco al club de las mujeres que “cambiaron” una familia por su carrera. Por favor. Creo que ya estamos en un tiempo en el que no hay que ser mujeres maravilla para poder elegir nuestros caminos con o sin hijos.

Soy adicta a muchas cosas como Internet, comprar aretes, escuchar música romantica, amar a luis mi rey , escribir, acumular ropa, bajar música, ir a beber, y no poder dejar el maldito cigarro. Con un poco de esfuerzo y orden, pueden coexistir. Yo sigo esperando formar una familia. Sé que lo haré, así como que me llamo Alicia en el país de la realidad.

martes, 19 de enero de 2010

Lo Peor de Estar Enamorada


1. Meterte con el celular hasta en el baño, solo por si recibes alguna llamada o mensajes de el.


2. Estar psicópata por que no te contesta un mensaje o una llamada.


3. Pensar: si yo pienso todo el día en el porqué el no en mí.


4. Que te cambie el humor ejemplo: todo el día haz estado de mal humor porque no te llamo o no se reporto; basta una llamada y una escusa estúpida para que se marque la súper sonrisa en la cara.


5. Que cuando estés sola y molesta piensas en decirle toda la vida y cuando lo vez todo el mal humor se va al suelo y vuelve a ser “tu amorcito”


6. Pensar siempre en planes futuros, y siempre dirás “el es”


7. Las estúpidas ilusiones que te haces diciendo: y tendremos hijos, y una súper casa, y seremos felices etc.


8. Que cada vez que escuches alguna canción romántica, te imagines que la vives con el o la asocias a algún momento que haz vivido con el.


9. Que aunque tu enamorado sea un misio, tú dirás: el amor lo puede todo.


10. Como olvidar los estúpidos apodos: osito, cosita bonita, mi rey, mi pan quesito y mil estupideces más.


11. Que estés en el Messenger horas tras horas sin hablar cosas importantes más que el: te amo, no yo te amo más.


12. Te vuelves estúpido que una pelea por teléfono es por el : “no tu corta primero, no mejor tu”


13. Cambia por completo todo: desde el Nick name en el Messenger hasta el protector de pantalla de tu celular.


14. Te vuelves tan estúpido que siempre el o ella son tu prioridad, cada fiesta o reunión con tus amigos – no puedo saldré con mi enamorado(a) y tus amigos se van al carajo, al final t das cuenta porque el (la) t abandonas; en cambio tus amigos no.


15. Andas como zombi todo el día pensando en tu chico(a) releyendo los mensajes de texto o mensajeandote con el (la).


16. Te vuelves un completo extraño para todos. Ahora paras de un excelente humor todo el día y sientes que caminas en las nubes (el aterrizaje es lo peor).


17. Te vuelves loca(o) cualquier sonido y crees que es el ring ton de tu celular.


18. Si alguna vez haz tenido un carácter súper explosivo. Cuando este enamorado eres un pan de Dios.